Anónimo
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beatriz hacía los tratamientos en general de una forma que iba fatal y se le estuvo diciendo cada vez que los tratamientos nos hacían polvo, al final una vez terminados y con unos resultados malísimos ella misma reconoció que habría que hacerlo todo muy suave tal y cómo se le había estado pidiendo y a pesar de eso se niega a reembolsar el coste del servicio o a llegar algún tipo de acuerdo. Por cierto, aunque los tratamientos los vende beatriz como personalizados y al final también reconoció que no lo son tanto, que lo son relativamente. Cuando después de estar meses y meses sin conseguir soluciones y se le pide una hoja de reclamaciones para poner queja se saca de la manga un consentimiento informado en el que pone que como el documento tiene escrito tu número del DNI, que se facilita al hacer la ficha de cliente y no para “firmar” un documento que beatriz nunca nos había enseñado, aceptas las condiciones que están descritas en ese documento que son que ella no se responsabiliza de cualquier problema que te puedan dar sus tratamientos básicamente en el caso de que hayas nacido, vivas en sociedad y tengas estrés. Al final también tuvo que reconocer que es un documento que genera su sistema por defecto y aunque no es ilegal, los asesores dicen que como profesional es muy cuestionable que alguien haga algo así.
En resumen: te haces un estudio largo para que ella tenga la mayor cantidad de información para “personalizarte el tratamiento”, pagas por los tratamientos, estos tratamientos “tan personalizados” te van mal cosa que, en mi opinión, no debería pasar si realmente fueran personalizados, beatriz no te da soluciones efectivas ni alternativas, sólo se queja de que pierde dinero a pesar de que eres tú quién ha pagado por unos tratamientos que no sólo no te van bien si no que te están dando un montón de problemas; te reconoce que las indicaciones que le habías estado dando eran correctas y aún asi, no asume responsabilidad y se saca un montón de excusas sin pies ni cabeza para justificar sus acciones. Todo esto mientras se auto alaba diciendo lo leal y honesta que ella es. En serio que nunca he visto a nadie agenciarse de forma tan constante y en voz alta cualidades de las que, en mi opinión carece por completo... pero bueno... dime de qué presumes...
A día de hoy no ha accedido ni a un reembolso de mis tratamientos ni a un acuerdo de buena fe de forma voluntaria. De lo que he visto no creo que le importe nada la gente que pasa por su centro, sólo parece importarle el dinero de esas personas. En único bienestar que parece importarle en mi opinión es el suyo propio como muy claramente especifica el nombre de su centro. No la recomiendo ni como profesional ni como ser humano. Seguiremos contando.